VeriFactu y TPV en comercio: qué revisar antes de elegir hardware y software
La adaptación a VeriFactu requiere diferenciar el sistema informático de facturación del hardware utilizado en el punto de venta. Antes de renovar un TPV, conviene revisar ambos aspectos por separado.
Qué regula VeriFactu
La AEAT denomina Sistemas Informáticos de Facturación (SIF) a los sistemas que soportan los procesos de facturación. El Reglamento de requisitos de los SIF, también conocido como Reglamento VERI*FACTU, busca asegurar la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación.
La AEAT distingue la modalidad VERI*FACTU de la conservación de los registros en el sistema emisor y aclara que un registro de facturación no es por sí mismo una factura electrónica. La aplicación de las obligaciones depende de cada caso; consulta a la AEAT o a tu asesoría antes de adoptar decisiones de cumplimiento.
Hardware y software: dos decisiones diferentes
Una pantalla táctil, una impresora o un cajón portamonedas no convierten por sí solos un negocio en VeriFactu. El alcance normativo recae en el sistema de facturación y sus registros. El hardware se debe elegir por la operativa de caja y los periféricos que necesita el comercio.
Qué revisar antes de comprar
- El software de facturación y la documentación facilitada por su productor.
- La modalidad de cumplimiento que corresponda al negocio.
- La necesidad de pantalla, impresora, cajón, báscula o varios puestos de caja.
- Las especificaciones y el precio con IVA del hardware que se va a adquirir.
Consulta siempre la información oficial de la AEAT sobre SIF y VERI*FACTU.